AMOR HUMANO
AMOR HUMANO
Busca el hombre mísero
cuando loco ama,
que su alma, espíritu y mente
(pues es todo lo mismo)
en el objeto de su devoción se prolongue,
que su vida continúe en la del otro,
que no haya un final a sus anhelos
porque le aterroriza la sombra y aguas frías
de ultratumba,
la soledad y la vacuidad honda
de sus horas vivas.
Así el amor humano
se convierte en dulce refugio
a su cobardía,
y en el abrazo impetuoso
que ciñe tierna carne,
y en el beso húmedo
que volatiliza sus deseos,
y en los labios espumantes
que devoran el dulce fruto,
muere a la vida plena.
¿No destruye la belleza del rostro amado
por sublime que sea
el pensamiento?
¿Tiene imagen la belleza
o en el final de toda imagen reside lo bello?
En verdad, sabe el hombre
que el amor solo se vive intensamente
cuando deja libre e incontaminado
el objeto del amor,
sin dar continuidad
a su espíritu, a su alma y a su mente.
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