AMOR HUMANO
AMOR HUMANO Busca el hombre mísero cuando loco ama, que su alma, espíritu y mente (pues es todo lo mismo) en el objeto de su devoción se prolongue, que su vida continúe en la del otro, que no haya un final a sus anhelos porque le aterroriza la sombra y aguas frías de ultratumba, la soledad y la vacuidad honda de sus horas vivas. Así el amor humano se convierte en dulce refugio a su cobardía, y en el abrazo impetuoso que ciñe tierna carne, y en el beso húmedo que volatiliza sus deseos, y en los labios espumantes que devoran el dulce fruto, muere a la vida plena. ¿No destruye la belleza del rostro amado por sublime que sea el pensamiento? ¿Tiene imagen la belleza o en el final de toda imagen reside lo bello? En verdad, sabe el hombre que el amor solo se vive intensamente cuando deja libre e incontaminado el objeto del amor, sin dar continuidad a su espíritu, a su alma y a su mente.